viernes, 26 de noviembre de 2010

SI TE VAS, SI TE VAS... DONDE QUIERA QUE ESTES...

Hace más de 4 años, me enamoré perdidamente de una mujer, la primera, única y última que según yo, me correspondía... La amé con todo mi corazón, la amé con todo mi ser...
Sin embargo el tiempo pasó y descubrí que mi sueño se tornaba en pesadilla apenas 3 semanas después de haber empezado mi relación... 3 semanas duró mi ilusión, 3 años mi calvario. Fue duro apartar mi mirada y darme cuenta que los días felices jamás volverían. Deseaba a toda costa y con todo mi corazón que mi Reina por fin me diera el amor que me había quitado un día...

Hasta que un día me di cuenta, que esa mujer jamás sería la misma que me conquistó. Que jamás me haría sentir deseado, amado y bien recibido nuevamente. Comprendí que cada paso en lugar de acercarme, terminaba mucho más lejos de mi sueño. ¿Qué no hice por recuperarla? ¿Qué no di porque volviera? ¿Qué no aguante por su amor? Me pidió perdón, me pidió tiempo, me pidió paciencia... Me pidió todo y no recibí nada, tal vez me equivoco... Si recibí, a cambio, obtuve: Desamor, olvido, desdén e indiferencia...

Al término de esos 3 años y al empezar el 4to año, simplemente, me cansé de esperar, de tener paciencia y de amar... Es así que te conocí Marilyn, sin embargo, mi historia contigo al parecer, lejos de lograr librarme de mi sufrir, caí en el mismo error de mi ayer. Me abandonaste, y hoy eres tú la que pide paciencia, tiempo y amor sin compromiso... Dar y dar, sin esperar recibir nada; porque no tengo nada, porque mi vida fue y es nada, porque lo que un día amé, lo que un día me hizo el hombre más feliz, me fue arrebatado sin el menor remordimiento, ni la menor culpa...

Hoy, no tengo más que horas tristes, pensando si volverás, pensando si me volverás a amar, pensando si me volverás a llamar con la frecuencia y la intensidad de ayer... Contando las horas para verte, suplicando que los días que no te tengo se evaporen y poder tenerte frente a mí de nuevo... Disfrutando a cuentagotas de cada minuto y segundo a tu lado... Entonces cavilo y comprendo que el mismo error de ayer, lo cometo hoy contigo, porque ilusamente pretendo volver al pasado, como si tu pudieras ser la misma y yo seguir siendo el mismo...

martes, 2 de noviembre de 2010

EL PROBLEMA SOY YO...

Es posible, que la mayor parte de las veces, doy mucho de mi, en cualquier relación interpersonal que llego a tener, incluye amistades y relaciones de pareja.
Mi crisis existencial nace en que intento servir a los demás y el error es que espero la reciprocidad en el mayor de los casos, no espero una reciprocidad total, solo un poco de consideración, pero ni eso, tal vez por eso me enojo con mayor facildad... Me pongo analizar entonces, si todo lo que me ocurre con todo el mundo, es problema de los demás o si el problema soy yo...

Es curioso, pero mi forma de ser, me impide portarme como el común de los mortales, no dar importancia al hecho, eliminar la amistad, la ayuda y el habla de forma unilateral, de modo, que se corta totalmente cualquier via de entendimiento y se alimentan los resentimientos y posteriormente la animadversión de las partes involucradas, en cambio yo, no puedo darle la espalda a nadie, por muy molesto que me encuentre y aunque nunca me ha tocado, probablemente a mis enemigos tampoco, no obstante, yo si obtengo las peores respuestas que el ser humano me pueda ofrecer...

El olvido, la traición, la indiferencia, las respuestas hirientes, las frases irónicas y la poca importancia que se le puede dar a un amigo sincero, o a un amor que dio lo mejor, esas son mis repuestas, esas son mis recompensas, mi recompensa al esfuerzo, al tiempo dedicado, a mis atenciones, a mi estima, a mi amor sincero, a mi preocupación por el bienestar del otro(a)... ¿y que puedo hacer? Pues... Nada, mi lamento no será escuchado, ni obtendre mejores respuestas, sólo soy yo quien debe acostumbrarse, quien debe amoldarse a las figuras preestablecidas, sin emitir mayor criterio que éstas lineas que me permiten, en un fugaz desahogo...

¿Y que hay del futuro? ¿Debo cambiar? Pues sí, debería, pero no me es posible, por más que intente devolver lo recibido, no tengo el valor de hacerlo, no puedo tomar la acción negativa que corresponde a cada patada que la vida me ofrece, no puedo ofrecer mi célebre desquite, es increíble, que a pesar de lo mal que me va a veces, no pueda direccionar las cosas de la forma que me ofrecen mis ingratos amigos, ni las ingratas mujeres que he amado... Dejo a Dios el pago de cada acción negativa, aunque tampoco tengo muchos puntos a favor con el Todopoderoso...

Es mi destino, solo extiendo y publico mi queja, porque no puedo hacer más nada al respecto, simplemente el problema no es de los demás, EL PROBLEMA SOY YO...