viernes, 14 de enero de 2011

CARTA A DAYANA...

Aunque eres muy joven para leer éstas líneas, espero algún día lleguen a ti y me puedas comprender... Te conocí el mismo día que a tu madre Marilyn, sin embargo siendo sincero, no llamaste mi atención en aquel momento, no obstante, la situación cambiaría en poco tiempo...
Desde muy joven, en mi mente y en mi corazón anhelé ser padre de una niña, sin embargo, biológicamente me será imposible cumplir mi deseo, por lo que, espero cumplir mi anhelo a través tuyo, aunque sea de forma temporal, porque el destino y la vida, son cosas que están fuera de nuestro alcance controlar, pero al menos, quisiera explicarte, cómo todo cambió, cómo lograste llegar a mi corazón...

Amo a tu madre con todo mi corazón y cuando me conocí con ella, salimos la mayoría de veces en tu compañía y aunque tu comportamiento, no fue el más apropiado, logré reír con cada cosa que nos ocurría contigo. Comprendí que eras sólo una nena, una nena de 4 años y con mucha paciencia, virtud no muy frecuente en mí, disfruté cada momento juntos... Hasta que un día, tu madre tomó una decisión muy dolorosa para mí y se alejó de mi vida, llevándote con ella en el proceso, lo más natural...

Y justo en ese lapso de tiempo, uno de los más duros de mi vida, fue en tí, donde hallé consuelo... Siempre supe que, la relación de parentezco no solo implicaba sangre sino sentimientos, y el hecho que seas hija de la mujer que hoy en día, mientras te escribo, amo y adoro con toda mi vida, no sólo implica a Marilyn, sino a ti, su hija, su sangre, su tesoro y lo más importante de su vida, es por eso que mi amor no solo se direcciona hacia ella, sino hacia tí, lo más grande que Marilyn tiene.

Retomando aquellos días grises, recuerdo haber recorrido las mismas calles, con las que paseábamos junto a ti y a Mary, buscando consuelo a mi corazón herido, me encontré con tu abuelita Mónica, me conocí con ella a través de José, y a Dios gracias, también me llegué a ella. Conversar, estar cerca de la sangre de la persona amada, hasta que, en oportunidades, logré encontrarte a tí, jugando y riendo como cuando te conocí.... Fue en ése momento, donde mi amor por tu madre, me llevó a fijarme en tí, donde mi alegría era abundante, saber que estabas bien, saber que verte a tí, era como ver a tu mami, sin que ella advirtiera mi presencia, y en eso, me consolé, porque eras tú, un pedacito de ella, corriendo, saltando y jugando...

Cuando Marilyn y tu volvieron a mi vida, cuando nos volvimos a ver, recordé lo feliz que me hacía verte cuando tu mami, había decidido irse de mi lado, allí en esas calles, donde nos conocimos. La felicidad, me llenó de nuevo y descubrí que no era solo Marilyn, lo que me llenaba, sino tu presencia en nuestras vidas. Entonces vino a mi mente, mi anhelo, en mis años mozos, ser padre, ser amigo de una bella niña, y ésa niña Dayana Neira, eres tú... Luego tomé conciencia, que tu padre real se halla ausente de tu vida, y en mi mente deduje: ¡Ese hombre no sabe lo que se perdió! Tanto a la madre como a la hija, sólo puede ser un verdadero idiota...

Es por eso Dayana, que cuando estés lista, espero que puedas entenderme y cuando puedas leer y discernir ésta historia, sepas mis razones, para quererte en mi vida, independientemente de lo que ocurra en mi relación con tu indecisa madre... Tú Dayana, eres mi historia aparte, mi anhelo personal, mi nueva opción y mi nuevo amor...

Te quiero hija!!!

Para tí, dejo la letra de ésta canción... Espero te agrade... Mi nena tú... My baby Dayana!

JUDITH LEON M.

MI NENA TU...
(en base a My baby you de Marc Anthony)

Siempre soñé poder encontrar
calidez y libertad,
en alguien tan especial
Tu eres el más simple amor
el más puro y dulce amor
Te prometo, no te dejaré

Mi nena tú...

CORO
Mil razones para volar
y es que por ti
Que aprendi realmente a amar
Mi nena tú...
Prometo de ti cuidar
Tú eres hoy, mi razón de vivir...

Y si no crees que esto es real
porque aún no me ves llorar
más si abrazas, tú lo sabrás
y si logro hacerte reir
todo gira mi mundo gira al revés
Aunque no hay sangre, te amaré... (Coro)

Hija escúchame por favor,
si me llamas aqui estaré yo...
Tu eres mi más puro amor...

Mil razones... (repite coro)

Dayana, por ti siento y quiero vivir..