Y es que insisto como lo
dije en una ocasión anterior, no es culpa de ellos, sino mía, por ser tan bobo,
confiado y pendejo, porque no puedo incluir adjetivos de menor calibre para mi
estupidez. ¿Cómo más me puedo sentir, sino como un muchacho ingenuo, que con
facilidad se enreda con cualquier juego de palabras?
Lo bueno, es que hay un
Dios lleno de misericordia y que no me deja caer del todo. Que no permite que
caiga al fondo del pozo porque conoce de sobra mi buena fe. Y aún así no he
dejado de creer del todo en las personas, ¿será que no aprendo? No, tal vez no
es eso, sino que, si creo que puedo dar fe de unas pocas personas que si me han
demostrado amistad, interés por mi persona y que me han dado la mano en
momentos difíciles y que vale la pena mencionar…
HUGO LOOR…
Una amiga también de 3
años, la misma que me ha dado muchas alegrías y ha sido mi apoyo también en
momentos difíciles... Es la que siempre me logra hacer reír con sus locuras e
inventos, la que trata de ver la vida de una manera cómica y menos trágica a
pesar que las malas experiencias también tocan muy seguido a su puerta, para mi
Sandra Polit es una niña, más que una mujer…
OMAR MIÑO…
Un amigo de 3 años,
también del call center, es un joven muy tímido, tranquilo como pocos y con un
gran corazón. Es un amigo a carta cabal, comprometido con su carrera y su
trabajo, un muy buen amigo, cuando he necesitado un consejo, un apoyo… Con su
conocido y notorio cambio de “estado de ánimo”, se que unas de las personas que
deben permanecer en el círculo de las personas más allegadas a mí…
JOSE ROSALES…
Un amigo de 2 años, muy
cercano, amigo en común por Marilyn, que me ha apoyado en momentos súper duros y difíciles, posteriores a
la pérdida momentánea del amor de mi vida… Fue una ayuda, un soporte, un hombro
para llorar, fue un pilar muy importante donde me apoyé muchos meses hasta que
Marilyn volvió a mi vida, ahora sé que una vez que logre mis metas, Dios me de
las herramientas para lograr que mi amigo logre salir adelante…
Estos son solo 4
ejemplos, de mis amigos, porque de hecho hay más, los que me han apoyado
siempre, los que jamás se han aprovechado de mi situación, de los que me han
visto llorar y procuran ser mi consuelo. De los que me han visto padecer y siempre
me advierten del peligro… Gracias a ellos, sobretodo a ellos, aún creo en la
verdadera amistad!!!
Por amigos como ellos vale la pena decir: ¡Qué viva la amistad!!!