Es increíble como intentar olvidar, o continuar se torna difícil,
cuando lo que te hace daño, revolotea alrededor de tu cabeza día y noche… Quise realizar otro artículo, con una
connotación diferente, no obstante, no pude hacerlo, porque en éstos instantes, me embarga la
tristeza y la incertidumbre del no saber ¿qué hacer?...
Esperé tanto el mes de marzo, porque creí que empezaría una nueva vida,
pero me equivoqué nuevamente. Me equivoqué y no sé desde cuándo me estoy equivocando,
no sé si cabe arrepentirme de alguna cosa, no sé si el problema soy yo o cómo
definir lo que me está ocurriendo, masoquismo, amor o falta de autoestima por el
poco valor que me doy a mi mismo como persona, como hombre y hasta como ser
humano…
¿Cómo se puede amar, a alguien a quien le importa muy poco como yo esté?
¿Por qué anhelo estar a lado de alguien que no me valora, sino cuando tiene
tiempo de darse cuenta que ya no estoy a su lado? Me siento muy abatido,no
puedo entender de ninguna manera qué puedo hacer al respecto y aunque en mi
cabeza sé cuál es la solución, tengo miedo de tomar la decisión, porque mi decisión
me afecta y me daña solo a mi hoy, sin embargo, mañana es mi hija y ella
finalmente las que tendrán las consecuencias de mis resoluciones…
¿Pero que puedo hacer? Aquella no reacciona y yo no me puedo humillar
más, me siento muy triste,me siento morir de dolor e insisto eso no le importa
a nadie más que a mi propio corazón… Mi contradicción es la poca valía que
tengo ante mi mismo,después de todo, valgo demasiado para estar así, para
conformarme con las migajas que me son otorgadas, después de rogar ser
alimentado de ellas…
Es como encerrarme en una jaula, rogando por su atención y su cariño,
para después no recibir nada, sino migajas… Me muero de tristeza, de hambre y
de dolor en vano, pues no logro sino sentirme más miserable que feliz. Soy suyo
y ¿para qué? Sino me necesita, si obvia mi presencia y pretende resolver su
vida como mejor le parece, ¿entonces, de qué me sirve estar aquí? Pues de nada,
entonces, si se cierran las puertas, lo que más me duele, es que no sere padre,
y lo peor es que Dayana me necesita e increíblemente, la que obstruye todo es
su propia madre, que es la mujer que TODAVIA amo…