sábado, 17 de abril de 2010

MIS AMIGOS....

Es curioso, pero si me preguntan, qué es para mi ser AMIGO. Pues, yo diría que el significado es muy grande. Por mis amigos, Yo, pues yo daría Todo, por el que me cae bien, por el que creo es una buena persona, por el que se agrada de conversar conmigo, por el que se agrada de pasar tiempo conmigo, por el que me haga sentir que le sirve de mucho mi compañía, por aquel que necesita que le brinde mi mano... Solo que...

Es muy probable que NINGUNO, ninguno sea capaz, de dar ni la mitad de lo que yo daría por cada uno de ellos. Me gustaría pensar que me sorprendería, sin embargo, prefiero pensar lo contrario, así la decepción es menor. Mucha gente, da para esperar recibir, no obstante, no puedo actuar de esa manera, puesto que jamás recibiría y la verdad es que mi naturaleza es brindar mi amistad a quien estime se la merezca, dar mi mayor esfuerzo a pesar que sepa que jamás sea retribuido sino con el olvido...

Pero, ¿por qué escribo éstas líneas?, ¿por qué la tragedia? Pues, hoy, mientras escucho la canción ¿Y cómo es él?, haciendo referencia a uno de los capítulos más tristes de mi vida y que aún no logro comprender, ¿por qué me ocurrió a mi?, recordé un capítulo mucho más lejano que aquella infame, escribió para mí...

Una mañana, UNA “AMIGA”, me llamó a casa, llorando y me contó que la habían echado de su casa, por lo que, movido a sentimiento, le ofrecí posada en el departamento que me había dejado mi abuelita una vez fallecida... Recuerdo que trabajaba de tarde y saldría a las 21h00 de su trabajo, por lo que estimaba viniera a las 21h45 a mi departamento a pasar la noche. Esa tarde cociné y le tuve lista una merienda, y traté de hacer que esa noche durmiera bajo techo y un poco más tranquila.

Semanas después quedamos en salir a una disco, “de cacería”, a encontrar alguna chica para ella y para mi, sin embargo, no tuvimos éxito esa noche, así pues, esperamos casi a las 02h30 de la mañana y pensé que nos tocaba pasar la noche en un hotel que pagaríamos a medias, sin embargo, la novedad, fue que “mi amiga” no había llevado su parte, así que me propuso quedarnos dando vueltas hasta que amaneciera por su falta de presupuesto. A las 04h30 de la mañana, vio pasar un bus y me dijo: “Bueno, ese bus me deja por mi casa, me voy”... Atónito, por su “Amistad”, no hice objeción alguna y la dejé que se fuera...

¿Y que hice yo? Pues, deambular por toda la Alborada y por la gracia de Dios, no amanecí muerto, violado, secuestrado o mal herido... Tuve que esperar a las 07h00, para poder marchar a casa. Y nunca más la busqué. Sin embargo, meses después me volvió a buscar y continuamos una amistad de cuando puedo me acuerdo, y así hasta que, salimos nuevamente y conocí a una de sus amigas que me interesó, pero me di cuenta que no tendría mucho futuro. De modo, que me presentó a otra chica que no le interesaba a ella y que probablemente a mi sí...

Pues sucede que la chica que me presentó, se interesó en mí y yo en ella. Era mi tesoro, era lo que esperaba, era lo mejor que me había ocurrido en mucho tiempo, el cielo no podía ser más hermoso como en aquellos días, y fue ahí cuando “MI AMIGA” cayó en cuenta que había cometido un grave error al presentármela. Y así como me la dio, ME LA QUITO... No sé, no sé que le dijo, ni cómo la alejó de mí, sólo se, que ES UN LADRON QUE ME HA ROBADO TODO...

¿Y cómo es él? ¿En qué lugar se enamoró de ti? Pregúntale ¿por qué ha robado un trozo de mi vida? Es un ladrón... ¿Que si luché? No, no se puede luchar por algo así, ¿por 2 traidoras?, Sólo se, que toca esperar que la vida se encargue, de ese dolor tan grande que llevo aquí en mi pecho...
Por eso, de mis amigos, no espero nada, solo espero en Dios, que ninguno más me haga tanto mal como MARIBEL PALACIOS...

miércoles, 7 de abril de 2010

LAS FUERTES???

Una vez más, y recordando un antiguo escrito mío, es imperativo, volver al tema... La sociedad, es el pretexto más viejo para poder escudarse cuando se discrimina...
De las apariencias, la gente vive. Eso lo sé, desde muy joven, sin embargo, me niego a seguir la línea que determina “la sociedad”. Si pudiera ser mojigato, habría hecho un hogar convencional y no fuera, el que soy hoy...

Por supuesto que estoy contento con lo que he hecho de mi vida. Contento de mi trabajo, contento de las personas con las que laboro, de las personas con las que convivo a diario, aunque no todo es perfecto y yo tampoco, pero soy feliz, en cómo me identifico, soy feliz en cómo me siento y gracias a Dios, puedo dormir tranquilo porque mi manera de actuar y ser no le hace daño a nadie, ni paso por encima de la gente para ganar el respeto de los que me rodean...

Es así también con muchos más compañeros de gremio, los gays fuertes!!! ¿Qué hay de malo en ser diferentes? ¿Acaso no tenemos derecho de amar y ser correspondidos? Si bien es cierto, que no todos nuestros familiares conocen nuestra orientacion sexual, también es cierto que no debemos discriminar la forma de ser y sobretodo dañar los sentimientos de los que somos considerados como “fuertes”. Si, debemos ser muy fuertes de convicción y fuertes de acción para desafiar el pensamiento de los demás y derrumbar los estereotipos.

Hace poco me salieron con la babosada más grande que pude haber escuchado en mi vida... Resulta que conocí lo que aparentaba ser la mujer idónea, la compañera de vida que estaba esperando, la que me parecía un sueño haber conocido... Pues, mis queridos amigos, todo concluyó con el peor de los pretextos que me hayan dado. No fue de forma frontal, sino a modo de cobardía, me mandaron a decir que habían acabado con mis sueños e ilusiones, porque en todo caso yo era muy “fuerte”...
Fuera de otras excusillas más, entre ellas, la paranoia de un amor pasado que le atormentaba pudiera ser aún parte de mi presente.

Gays que se consideran mujeres, lesbianas que se consideran hombres. De todo hay en ésta vida, cabe la casualidad que no se trata del hecho de cambiar de sexo por cambiarlo, son diversas las opciones, son diversos los sentimientos, el mundo gay, es eso, diversidad, ambiguedad, no hay estereotipos. Bien por las mujeres que prefieren mujeres, pero me disgusta de sobremanera, aquella cojuda comparación de: “Si quisiera un macho, me conseguiría un hombre”... “Si quisiera una mujer, me consigo una”... Señores, no seamos egoístas, respetemos la forma de ser y sentir de los demás, seamos libres y dejemos ser libres, libres para amar, libres para pensar, libres para vestir, libres para ser, libres para sentir lo que quiera que sintamos ser.

Mi alejamiento de Dios, no tiene que ver con mi preferencia por las mujeres, en realidad lo que me hace sentir que tengo una diferencia irreconciliable con Dios, es que me siento un varón, aunque mi anatomía pertenezca al género femenino de forma total y no está en mi, el cambio de sexo, por más que tuviera los medios para realizarlo. Amaba cantar para Dios, más no me sentí libre de adorarle por mi forma de ser... No me iré al infierno por gusto, si me considerara una mujer, entonces no creo tener inconvenientes para poder conseguir una relación heterosexual y mantenerme en ello...

He sufrido discriminación por parte de una monja mojigata, a la cual, llevo en el libro negro de mis peores recuerdos, así como de aquella infame que me dijo: “Nunca, nunca te voy a mirar de la forma en que tú te consideras” Más nunca me imaginé que, desde mi propio mundo, aquella mujer a la que puse de forma unilateral en un altar, porque jamás objeto cosa alguna sobre mi físico y más aún sobre mi forma de ser, simplemente de un día para otro, dejó de quererme, dejó de ser mi pareja porque no le cuadró mi forma de ser y sentir, de cómo me identifico, aunque aún antes de conocerla, le advertí, previamente sobre ello...

Lo peor fue, que ni siquiera tuvo el valor de decirme que todo había terminado, que la farsa que había armado a mis costillas había concluido. Como todo iluso, me armé todo un cuento yo sólo, sin contar que aquella innoble de sentimientos, determinó acabar con las ilusiones que llegó a crear en mí, a base de palabras falsas, cantos y canciones que hoy en día, ya no tienen ningún sentido...

Señores, el compendio de desiluciones ha concluído...