martes, 2 de noviembre de 2010

EL PROBLEMA SOY YO...

Es posible, que la mayor parte de las veces, doy mucho de mi, en cualquier relación interpersonal que llego a tener, incluye amistades y relaciones de pareja.
Mi crisis existencial nace en que intento servir a los demás y el error es que espero la reciprocidad en el mayor de los casos, no espero una reciprocidad total, solo un poco de consideración, pero ni eso, tal vez por eso me enojo con mayor facildad... Me pongo analizar entonces, si todo lo que me ocurre con todo el mundo, es problema de los demás o si el problema soy yo...

Es curioso, pero mi forma de ser, me impide portarme como el común de los mortales, no dar importancia al hecho, eliminar la amistad, la ayuda y el habla de forma unilateral, de modo, que se corta totalmente cualquier via de entendimiento y se alimentan los resentimientos y posteriormente la animadversión de las partes involucradas, en cambio yo, no puedo darle la espalda a nadie, por muy molesto que me encuentre y aunque nunca me ha tocado, probablemente a mis enemigos tampoco, no obstante, yo si obtengo las peores respuestas que el ser humano me pueda ofrecer...

El olvido, la traición, la indiferencia, las respuestas hirientes, las frases irónicas y la poca importancia que se le puede dar a un amigo sincero, o a un amor que dio lo mejor, esas son mis repuestas, esas son mis recompensas, mi recompensa al esfuerzo, al tiempo dedicado, a mis atenciones, a mi estima, a mi amor sincero, a mi preocupación por el bienestar del otro(a)... ¿y que puedo hacer? Pues... Nada, mi lamento no será escuchado, ni obtendre mejores respuestas, sólo soy yo quien debe acostumbrarse, quien debe amoldarse a las figuras preestablecidas, sin emitir mayor criterio que éstas lineas que me permiten, en un fugaz desahogo...

¿Y que hay del futuro? ¿Debo cambiar? Pues sí, debería, pero no me es posible, por más que intente devolver lo recibido, no tengo el valor de hacerlo, no puedo tomar la acción negativa que corresponde a cada patada que la vida me ofrece, no puedo ofrecer mi célebre desquite, es increíble, que a pesar de lo mal que me va a veces, no pueda direccionar las cosas de la forma que me ofrecen mis ingratos amigos, ni las ingratas mujeres que he amado... Dejo a Dios el pago de cada acción negativa, aunque tampoco tengo muchos puntos a favor con el Todopoderoso...

Es mi destino, solo extiendo y publico mi queja, porque no puedo hacer más nada al respecto, simplemente el problema no es de los demás, EL PROBLEMA SOY YO...

1 comentario:

  1. Buena publicacion, haya mas fuerzas para vivir y seguir viviendo y escribe cada vez mas.
    Un abrazo.
    Saludos.

    ResponderEliminar