jueves, 30 de diciembre de 2010

MI PADRE

Muy pocas veces hablo de mi padre, y es que para ser sincero, no me tomo mucho tiempo para meditar el por qué nos sentimos mejor estando lejos uno del otro, que vernos a menudo, y el hecho de por qué nos sentimos mejor si no sabemos el uno del otro en uno o 2 meses...
Siempre he creído que la vida de mi padre casi feneció el día que mi hermana Vanessa León falleció, no solo se le murió una hija, sino todo lo que él amaba y lo que hubiera pretendido que yo fuera para él en su vida, es decir, yo no tengo mucha valía, en cuanto a sus aspiraciones de hombre y padre se refiere, de hecho supongo que su vida no tiene mucho sentido ultimamente...

Felizmente, Jorge León, no es de los que tiran la toalla, ahorcándose con una soga, por lo que estoy confiado, de que aunque vive solo, él se encuentra bien. Tal vez, eso pienso y no necesito timbrarle pa saber de su ingrata existencia. Así como él no espera hazañas de mi parte de las cuales, poderse adjudicar de forma indirecta, así tampoco me espero que me comenten algo bueno acerca de sus acciones cotidianas. De hecho creo sinceramente, lo contrario...

Bueno y como todo en la vida puede ocurrir... Hace unos días atrás recibí una llamada y ¡oh sorpresa!, se trataba nada más y nada menos que de mi padre... ¿Y a qué podía deberse su honorable llamada? Pues... ¡Pa un favor, para qué mas! Era curioso, pero mi padre, necesitaba algo de éste fenómeno tan raro de la naturaleza, que tuvo el infortunio de engendrar... Sus honorables genes, los cuales no me ha podido quitar, aunque tuvo el valor de negar ante otros, parte de su autoria en mi peculiar existencia... Pues sí, necesitaba de mí... Siempre supe que mi padre algún día tocaría mi puerta y no me molesta en lo absoluto ayudarlo, de hecho pretendí hacerlo, sin embargo y a pesar de que me pudiera resultar mal negocio, realmente en ésta ocasión no le podré servir...

Sin embargo, muchos se han de preguntar ¿el por qué de éste artículo? Bueno, la respuesta en sí, es para destacar y hacer notorio, lo que la vida da vueltas y que siempre se necesita de aquello que tiene en poca estima, cuando no te has dado ni la oportunidad de tasar si tu concepto es correcto o no... Descartar sin dar mayores oportunidades, y mi padre hizo eso conmigo, me descartó cuando a su juicio, le resulté defectuoso, considero que no tuve, ni tengo padre, no porque no exista o niegue su sangre, sino porque él jamás quiso ser mi PADRE...

¿Y que hay de mi? ¿Quién es él para mi? ¿Por qué escribir un artículo sobre alguien que no llenó mis expectativas? La respuesta, es que a pesar de su esquiva participación en mi educación, en mi formación personal, amo a mi padre, aunque yo mismo no lo perciba en ocasiones, y aunque él nunca lo reconozca, si en algún momento necesitara de mí, estoy seguro, que él podría contar conmigo... Tal vez él nunca lo vea, sin embargo, si me muevo a sentimiento por personas que no llevan mi sangre, con cuánta más razón, por aquel que arrepentido o no, me dio el ser...

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