Recuerdo aquella canción, lo hermoso de su letra y la acertada interpretación de Marc Anthony. Hace casi 1 año, recuerdo haberla escuchado y preparado en mi mente, lo que haría en cuanto viera a la persona que aún es dueña de mi corazón… Posterior a su abandono, teníamos 3 meses sin vernos y sin hablarnos. Me mostraba reacio siquiera a verla, mucho menos a hablarle. Aún así, ella me dejaba saber por medio de un amigo en común que no me había olvidado y sus preguntas acerca de mí, dejaban entrever que había mucho más de lo que ella quería declararle acerca de mí…
"Ya lo sé, qué extraño es verte aquí, verte otra vez, te sienta bien estar con él… ¿Que si te pude olvidar? Tu pregunta esta demás… Yo también he vuelto amar… A quien quiero mentirle porque quiero fingir que te olvide trato de convencerme que estas en el pasado y del alma y la mente te borré… A quien quiero mentirle porque quiero fingir que te olvide trato de convencerme que no sentí un amor tan profundo y quedaste en el ayer yo trato de olvidarte, yo de verdad lo intento pero no lo consigo…”
Mi corazón me gritaba que la buscara y confesara ésta letra. No había más. Yo no la olvidaba por más que lo intentaba, sin contar que ella siempre buscaba la forma de hacerse presente en mi vida de una o de otra manera. Decidí que era tiempo y le dejé saber que deseaba hablarle, fue entonces, que buscó la manera y me llamó. Su llamada… ¡Ah su llamada! Fue algo que me desarmó por completo. Escuchar su voz, aunque terminamos discutiendo, me hizo temblar de desesperación y emoción al mismo tiempo. Me conmoví hasta las lágrimas aquella noche, después de hablar. La amaba, de eso no había duda alguna…
Esa noche quedamos en que ella pensaría si vernos personalmente para hablar era lo correcto, siendo que su llamada era para indagar los motivos de mi intención de conversar personalmente. La discusión que tuvimos fue porque no quise decirle absolutamente nada de los motivos que me impulsaban a concertar esa cita, porque temí que tuviera en poco mis motivos y mi intención final era cantarle esa canción. Al día siguiente, miércoles 16 de junio a las 13h00 aproximadamente, decidí volverla a llamar para asegurarle a ella que no sufriría daño físico o emocional, debido a mi posible molestia o dolor acerca de su abandono, fue así que, ella decidió que esa misma tarde debíamos encontrarnos y hablar…
Raudo y veloz, me puse en camino… Lugar de encuentro: Mall del Sur, a las 15h00. Muerto de nervios y preparado con mi canción, acudí al lugar donde ella ya me esperaba. Nos vimos y me sentí más tonto aún. Nos sentamos y al fin, volvió a inquirirme: ¿Bueno… Qué o cuál es la razón de ésta conversación? No esperé más y le puse “play” a mi amigo Marc y a coro con él canté la primera estrofa y coro de ésta nobilísima canción…
Raudo y veloz, me puse en camino… Lugar de encuentro: Mall del Sur, a las 15h00. Muerto de nervios y preparado con mi canción, acudí al lugar donde ella ya me esperaba. Nos vimos y me sentí más tonto aún. Nos sentamos y al fin, volvió a inquirirme: ¿Bueno… Qué o cuál es la razón de ésta conversación? No esperé más y le puse “play” a mi amigo Marc y a coro con él canté la primera estrofa y coro de ésta nobilísima canción…
La respuesta de Marilyn: ¡No… No cantes por favor! Y continué a pesar de su negativa, yo continué cantando y me escuchó… ¿En qué terminó aquello? Después de 1 hora y media… En que nos confesamos que no… Que no nos podíamos olvidar, confesé mi amor, a pesar de los agravios, y ella no pudo resistir más, sólo se dejó llevar y también confesó su amor por mí… No había nada que hasta ése momento, pudiera lograr que el amor que nos teníamos pudiera borrarse, tanto que aún hoy, a pesar de muchas cosas, seguimos juntos…
Desde ésa tarde mi teoría se confirmó. Ella me amaba, y yo a ella. Esa historia solo tuvo y ha tenido pausas, pero el amor entre Marilyn y yo, no ha llegado a su fin… Valía la pena escribir éste artículo, justo ahora al cumplirse 1 año, este 16 de junio, en homenaje a aquella tarde cuando descubrimos que, nuestras vidas no son vidas, sino estamos juntos…
Sus manos y las mías se encontraron aquella tarde, notamos lo nerviosos y emocionados que estábamos los dos, al vernos de nuevo. Al entender que no habíamos dejado de sentir lo especial que éramos el uno para el otro. Desde ése día, no he dejado de mirarla a los ojos y confesarle: “Te amo Marilyn”. Así como desde esa vez, ella no puede ocultarme que me ama, a pesar de todo y de nuestra situación actual, la cual es muy difícil.
Finalmente nos retiramos, felices de saber que aún había posibilidades de seguir juntos, con la promesa de arreglar nuestras vidas para volver a estar juntos, plazo que se cumplirá este mes de diciembre del año en curso…Y aunque temo mucho, que se cumpla el tiempo y ella no tuviera el valor de tomar una decisión favorable hacia mí, sólo sé decir que la amo y que esperaré que su camino aún lejos de mí, le de la felicidad que desea…
http://www.youtube.com/watch?v=GeApuPcMVeQ
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