Cansado de tantas idas y vueltas,
estoy dispuesto a dejar atrás mi dolor y seguir con mi vida, como debí haberlo
hecho hace mucho tiempo atrás… No me arrepiento de nada, he actuado bien y me
alegro haberlo hecho todo bien. Puedo decir que volvería a escribir mi historia
de la misma manera, porque la falla no fue mía, sino de “aquella” que no logró
merecerme…
Hace años atrás, de mi anterior
relación, me hacía la pregunta: ¿Qué hice mal? Sin embargo, en ésta ocasión, me
siento ORGULLOSO de decir que esta vez, duermo tranquilo de saber, que nunca
lastimé, que nunca hice daño, que no me puede acusar de nada, que si se pierde
algo o todo, no será mi responsabilidad de ninguna manera…
Acepté, aguanté y di todo sin pedir
nada a cambio. Tuvo todo lo que pidió, hice lo que pude por hacerla feliz, me
di por entero a éste amor sin medir consecuencias, y no vi más sino por sus
ojos y los de mi hija… No soy ningún
pendejo… Ni alguien que no vale la pena… Valgo mucho, tengo talento, tengo corazón,
soy lo mejor que una mujer puede encontrar, sin desmerecer a nadie y no me
desperdiciaré rogando a alguien que no tiene mayor sentimiento que el de una
simple “embustera engañadora”….
Finalmente, sé que quien me ha
despreciado en lo mínimo, mi consuelo estará en el día de mañana, cuando sea
ella, la que pida la oportunidad que HOY se dio el lujo de “echar a la calle”…
Y aunque eso mitiga en algo mi dolor y me deja vivir, lo que no me deja en paz,
es saber que, tengo “Una Hija” que me dieron en las buenas y en estas malas me
han despojado de ella...
So Dayana, hija mía, te veo en cada
criatura que observo en la calle y me pregunto cómo estarás, cómo lograr saber de ti, sin salir más
humillado y lastimado, y aunque por ti valiera la pena correr el riesgo, sé que
no es la mejor opción por el momento, porque te quiero a mi lado
definitivamente y solo lo podré lograr, si logro ser fuerte esta vez, aunque me
desdoble por dentro…
No puedo evitar ver a una nena de
tu edad y sentir una nostalgia y profunda tristeza de saber que no te veré,
quien sabe en cuánto tiempo y bajo qué circunstancias, si lograré cumplir con
la ilusión de comprar algo que has esperado con tanta ilusión y que me encantaría
compartir muchos momentos enseñándote a usar mi regalo…
Solo miro al cielo y me pregunto: ¿Por
qué la brutalidad es tan grande? ¿Por qué se desprecia con soberbia, lo que
nació del corazón tan tiernamente? ¿Por qué nos gusta sufrir antes de entender
y aceptar las cosas buenas que nos pasan en la vida? Tal vez, sino te amara
tanto, seguro tu madre me hubiera elegido… Pero… no entiendo… ¿Por qué?...
Y en resumen, he comprendido, que después
de tantas decepciones que me ha causado tu madre, me duele más, estar lejos de
ti, que de ella…En todo caso, seguiré luchando y preparándome para recibirte,
si Dios se logra acordar de mi, y me permite cuidar de ti, como siempre lo he
soñado, desde que sé que eres mi razón de ser, desde que sé que TE AMO CON MI
VIDA, DAYANA, HIJA MIA, SOLO POR TI, LE DARE A "AQUELLA", DESPUES DE MUCHO BATALLAR... LA ULTIMA OPORTUNIDAD!!!